Definición
El proceso clínico de administrar soluciones cristalinas o coloidales isotónicas, hipotónicas o hipertónicas por vía intravenosa a través de un catéter para restaurar o mantener el volumen intravascular, el equilibrio electrolítico y la perfusión tisular.

Principio

Principio
Seleccionar la solución y la velocidad de infusión adecuadas a las necesidades fisiológicas del paciente manteniendo la permeabilidad del catéter y la técnica aséptica; ajustar composición, volumen y velocidad según diagnóstico, comorbilidades y capacidad de monitorización.

Demostración

Demostración
Administrar 500 mL de cloruro de sodio al 0,9 % como bolo intravenoso en 30 minutos a un paciente hipotenso con sospecha de hipovolemia, registrando constantes antes y después del bolo y control de entradas/salidas.

Aplicación incorrecta

Aplicación incorrecta
Infundir rápidamente grandes volúmenes en un paciente con insuficiencia cardíaca sin evaluación ni monitorización, provocando edema pulmonar; o elegir una solución hipotónica en un paciente hipernatrémico con lesión cerebral aguda.

Consecuencia

Consecuencia
La práctica correcta restablece el volumen circulante, mejora la perfusión tisular y corrige los déficits hídricos y electrolíticos; una monitorización adecuada reduce riesgos como sobrecarga de líquidos, alteraciones electrolíticas y complicaciones del catéter.

Inversión

Inversión
Usar rehidratación oral o hipodermoclisis (infusión subcutánea) en lugar de la vía vascular; estas alternativas invierten el modelo de suministro vascular al emplear rutas entéricas o subcutáneas para la reposición de fluidos.

Límite

Límite
Incluye únicamente la administración intravenosa de soluciones de mantenimiento o reanimación mediante un acceso IV; excluye protocolos de transfusión sanguínea, infusiones de medicamentos sometidas a reglas de dosificación específicas y la rehidratación enteral/oral.

Tensión semántica

Tensión semántica
A menudo se confunde con la administración de medicamentos por vía intravenosa o con la documentación del balance hídrico: la Administración de Fluidos IV se centra en la composición, los volúmenes y la velocidad de las soluciones para el manejo volémico/electrolítico, no en la dosificación farmacológica o la programación de bombas.

Síntesis

Síntesis
La Administración de Fluidos IV es el uso dirigido y monitorizado de soluciones vasculares, escogidas por su composición y velocidad, para restaurar o mantener el volumen intravascular y el equilibrio electrolítico, realizado con asepsia y monitorización adaptada al paciente para evitar sobrecargas y desequilibrios.